Con la llegada del mes de agosto y el fin del curso político, se aparece ante nosotros el deber de rendirle cuentas a la ciudadanía, realizando un balance del año que les permita valorar la tarea realizada por el Partido Popular en el Congreso y en el Senado.
En primer lugar, es mi obligación reconocer que toda labor política es siempre mejorable, tanto la del Gobierno como la de Oposición, asumiendo, por tanto, nuestros aciertos y errores, además de admitir la evidencia de que las circunstancias políticas se han visto mediatizadas por una crisis económica de tremendas proporciones.
Dicho lo cual, creo sinceramente que el trabajo realizado por los compañeros del Partido Popular ha sido digno de nuestros votantes, no sólo por la cantidad de iniciativas presentadas, sino especialmente por su calidad, proximidad y, sobre todo, por el esfuerzo entregado y transparente por hacer valer los intereses generales.
Durante estos últimos meses los parlamentarios populares hemos intentado explicarle a la gente la verdadera dimensión de una crisis que el Gobierno negó hasta el último momento. En nuestra opinión, nos encontramos ante la recesión más intensa y grave de nuestra democracia, lo que nos ha restado un punto de convergencia con los países europeos de nuestro entorno, provocando una espectacular caída en todos los sectores económicos que ha desencadenado en un trágico aumento del desempleo. Este incremento del paro, a juicio de nuestro Partido, se traduce en un trágico descenso de oportunidades, en una degradación del bienestar y, especialmente, en un preocupante repunte de la pobreza. Estas son las áreas sobre las que consideramos que hay que intervenir con más rapidez y decisión.
En esta línea, lamento comunicarles que el Gobierno no ha dado ninguna señal de estar capacitado para ofrecer soluciones, pues solo ha registrado 53 iniciativas legislativas, situación que viene a refrendar nuestra acusación de inacción, procediendo la mitad de estas iniciativas de mandatos europeos, por lo que el Ejecutivo de Zapatero sólo ha presentado, por sí mismo, 25 proyectos de ley, una cifra exageradamente mediocre.
Por lo que respecta a los representantes del Partido Popular, hemos presentado 109.401 iniciativas parlamentarias, entre ellas más de 600 proposiciones de ley y no de ley, y casi 106.000 preguntas orales y escritas que les animo a leer para poder fiscalizar nuestro trabajo en las Cortes, comparando nuestras actuaciones con la del mismísimo Gobierno.
Quiero agradecer desde estas líneas a mis compañeros en el Senado, por su afecto y colaboración en las interpelaciones, comparecencias y preguntas orales que he tenido la responsabilidad de defender. A título personal, me siento muy orgulloso de haber podido velar por las nobles aspiraciones de mis iguales.
(7/8/2009)